Incremento del precio de combustibles obedece a necesidades fiscales

En el caso de Ecuador, durante los últimos años, el incremento del precio de los combustibles no se da por el incremento del precio del barril del petróleo, por una mayor demanda de la materia a nivel internacional que traiga como consecuencia un incremento del precio de sus derivados, indicó el analista de temas petroleros licenciado Henry Llanes Suárez.

Durante el presente año, el precio promedio del crudo WTI, que es el crudo referencial del crudo ecuatoriano en calidad y precio, se ha mantenido por debajo de los $70 por barril, es decir, por este lado, no existe justificativo para incrementar mes a mes el precio de los combustibles, como se lo viene haciendo actualmente en el país, puntualizó.

Con relación al Presupuesto General del Estado de 2025, se definió un precio promedio de $63,70 por barril, mientras que el Banco Central de Ecuador (BCE) proyecto un precio promedio de $57 por barril, comentó el Lic. #HenryLlanesSuárez.

En el 2021, año de revueltas populares que se produjeron en ese entonces por el incremento del precio de los combustibles, diario Expreso tituló: “El precio de la gasolina extra alcanza niveles internacionales”, cuando el precio del galón del
combustible era $2,50 y el precio del WTI se aproximaba a los $80 por barril.

“Desde el 12 octubre de 2021, el galón de gasolina extra no tiene subsidio, según la proyección de Petroecuador. El mes pasado, de acuerdo con las estimaciones de la estatal petrolera, el subsidio de cada galón era de $0, 11, reveló el Lic. Henry Llanes Suárez.

El último incremento del precio de los combustibles, que rige desde el 12 de octubre de 2021, subió el precio de la gasolina extra en $0,11 hasta ubicarse en $2,50, con lo cual se equipara a los precios internacionales”, precisó.

En el caso del diésel 2 y diésel premium para el sector automotriz se proyectó un subsidio por galón de $0,58 y 0,65 respectivamente para el período: 12 de octubre al 11 de noviembre de 2021 (Expreso, jueves 14 de junio de 2021).

Con relación a los hidrocarburos, el mercado nacional enfrenta dos grandes debilidades de carácter estructural: en primer lugar, no tiene una capacidad de refinación de los hidrocarburos para abastecer el mercado nacional, problema que se viene agudizando cada año desde años noventa del siglo anterior; y, en segundo lugar, la dependencia del mercado internacional para importar estos productos a precios internacionales, lo cual constituye un desangre económico para la economía nacional.

Para el año 2024 se calculó un volumen de
importación que superó los $7.000 millones, un pingue negocio para los importadores de los combustibles y de otros derivados de los hidrocarburos, señaló el Lic. Henry Llanes.

Los gobiernos de las últimas décadas han sido totalmente incapaces en construir una nueva refinería de petróleo para evitar las importaciones de los derivados de los hidrocarburos y la descapitalización del país. Ni siquiera existe una Ley de Hidrocarburos actualizada, la que existe actualmente está totalmente descuajeringada, al igual que el contenido de los contratos petroleros, subrayó el analista de temas petroleros.

En el 2024 se importó más del 76% del diésel para atender la demanda nacional, en gasolinas se aproximó al 70% de las importaciones y en gas licuado de petróleo (GLP) superó el 80%. En otros derivados de la petroquímica se importa el 100% de los productos, al igual que los lubricantes. Así han manejado los gobiernos de turno la industria petrolera del país, manifestó finalmente el Lic. Henry Llanes Suárez; quien también es el Presidente del Frente Nacional por un Nuevo IESS.

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