Las celebraciones del Corpus Christi en las seis parroquias que integran el Valle de los Chillos, del Distrito Metropolitano de Quito (DMQ), son parte de nuestro Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI).








Además, uno de sus personajes festivos -los Rucos- fue incluido en el listado representativo del Ecuador en 2018, un mecanismo para su protección.
En este marco, el Municipio de Quito a través del Instituto Metropolitano de Patrimonio de Quito (IMP)- actualizó el plan de salvaguarda de estas manifestaciones, un instrumento que establece las estrategias para preservar tanto el personaje Ruco, como los demás que forman parte esta festividad.
Fue un trabajo de varios meses, desarrollado en cuatro fases (entre julio y diciembre de 2025), en conjunto con los portadores de estos saberes y la comunidad de las parroquias rurales Alangasí, Amaguaña, Conocoto, Guangopolo, La Merced y Píntag; así como el apoyo de los GAD y diversas entidades municipales.
Como resultado el IMP obtuvo el informe de contextualización de la manifestación y el plan de salvaguarda que recoge las propuestas interinstitucionales para apoyar la reproducción del ritual.
Adicionalmente, el IMP actualizó dos fichas de inventario patrimonial y el expediente técnico con vigencia entre 2026 y 2029, que fue remitido y aprobado por el ente rector, el Instituto Nacional De Patrimonio Cultural.
El sábado anterior 9 de mayo de 2026, en el Auditorio de la Administración Zonal Los Chillos el Instituto Metropolitano de Patrimonio realizó la entrega del plan de salvaguarda de la celebración del Corpus Christi, Rucos y demás personajes del Valle de los Chillos, una manifestación que mantiene vivos los saberes, personajes, danzas y tradiciones de generaciones enteras.
El proceso construido junto a la comunidad, reunió a portadores de conocimiento de las parroquias de Alangasí, Amaguaña, Conocoto, Guangopolo, La Merced y Píntag, quienes participaron en esta jornada que reafirmó el compromiso de Quito con la protección de su patrimonio cultural inmaterial.
La ceremonia estuvo presidida por el Director Ejecutivo del Instituto Metropolitano de Patrimonio arquitecto Milton Chávez Aguirre.
El Corpus Christi y los Rucos
El Valle de los Chillos tiene un pasado fuertemente marcado por la presencia de haciendas, que se evidencia en las construcciones que aún se preservan y, sobre todo, en sus expresiones culturales.
Luego de la conquista, y debido al proceso de extirpación de idolatrías, se sustituyeron celebraciones ancestrales por católicas. Es así que las fiestas de Inti Raymi (junio) fueron reemplazadas por el Corpus Cristi o celebración del cuerpo de Cristo. En varios sectores de nuestro país son notorios elementos andinos, como la presencia de diablos y danzantes, y tonadas salidas de instrumentos como el pingullo y el tambor.
El Corpus Christi del Valle de los Chillos es un evento con mucho reconocimiento por parte de sus de los pobladores, los celebrantes y visitantes. En su estructura, cada personaje cumple un rol y se puede identificar una jerarquía simbólica.
Los Rucos (palabra kichwa que significa anciano) simbolizan longevidad y sabiduría, y tiene estrecha relación con el volcán Ilaló, cerro milenario que les acoge en sus faldas. Si bien tiene una presencia notable, adquiere sentido en conjunto con otros como la Palla (princesa inca, señora de las cosechas), Soldados (que representan a una parte de la autoridad encargada de conservar el orden), Sacharunas (personifican el monte que baja del Ilaló para celebrar la cosecha). Además, el Diablo huma (poder dual de la naturaleza), el Mayoral (administrador de la cosecha), los Santos patronos (que arriban a la plaza, junto con su corte de rucos) y los Yumbos blancos.