Muros de piedra, una estructura funeraria y alrededor de 20.000 fragmentos de artefactos prehispánicos son algunos de los hallazgos obtenidos en la nueva fase de excavaciones que desarrolla el Instituto Metropolitano de Patrimonio de Quito (IMP), en la zona central del Parque Arqueológico y Ecológico Rumipamba, ubicado en el noroccidente de Quito.





Las evidencias recabadas por los investigadores enriquecen la comprensión de la organización espacial y las dinámicas sociales de las poblaciones que habitaron este importante asentamiento.
El Municipio de Quito a través del IMP arrancó este trabajo, en el mes de marzo de 2026, en el entorno de la denominada Unidad 6, así como en áreas localizadas al sur de la quebrada Rumipamba, un espacio que hasta el momento había recibido menor atención para su exploración.
Varios muros de piedra orientados en sentido suroeste-noreste, cuya disposición aporta nuevos elementos para interpretar la planificación y uso del espacio, durante las ocupaciones tardías.
Una estructura funeraria compuesta por un pozo de profundidad media, que contenía un entierro secundario y cuya tumba fue sellada con el depósito intencional de piedra pómez, procedente de erupciones del volcán Pichincha.
Un conjunto importante de ofrendas, entre las que constan: una mano de moler, diversos recipientes cerámicos parcialmente completos —algunos con evidencias de exposición al fuego y residuos de hollín— y un artefacto cerámico con inclusiones de minerales de otras localidades. Este último, deja entrever la existencia de redes de interacción e intercambio entre distintas regiones durante épocas prehispánicas.
La investigación arqueológica continúa aportando información fundamental para comprender nuestra historia prehispánica, que data desde hace más de 10.000 años atrás.
Los trabajos tanto en la Unidad 6, como al sur de la quebrada, dejan evidencias de las ocupaciones más tempranas registradas en el sitio, asociadas a un paleosuelo caracterizado por la presencia predominante de instrumentos líticos y escasos fragmentos cerámicos, rasgos que sugieren ocupaciones correspondientes al Período Formativo (1.500 a.C. – 500 a.C.).
Además, ratifican el carácter multicomponente del sitio Rumipamba, cuya secuencia ocupacional abarca distintos momentos de la historia prehispánica de la Sierra Norte ecuatoriana.
Los materiales recuperados serán sometidos a análisis especializados en los laboratorios del IMP, incluyendo estudios tecnológicos orientados a profundizar en el conocimiento de las tradiciones alfareras, las estrategias de producción, relaciones de intercambio y prácticas funerarias desarrolladas por quienes habitaron este territorio.
Los resultados contribuirán a fortalecer el conocimiento científico sobre el pasado prehispánico de Quito y consolidan a Rumipamba como uno de los sitios arqueológicos más importantes del Distrito Metropolitano de Quito, pues permite comprender la larga trayectoria de ocupación humana en la zona.
Fuente: #InstitutoMetropolitanoDePatrimonio