QUITO,ECUADOR.-La Comisión de Soberanía Alimentaria y Desarrollo del Sector Agropecuario y Pesquero, en el marco del tratamiento del proyecto de reformas a la Ley Orgánica para el Desarrollo de la Acuicultura y Pesca, recibió los aportes de los expertos en acuicultura Christian Fernández, Roberto Saltos, Carlos Erazo y la abogada Natacha Benítez, durante una sesión realizada en el Centro Cultural Lumbaqui, cantón Gonzalo Pizarro, provincia de Sucumbíos.
Fernández comentó que la Prefectura de Sucumbíos ha desarrollado un laboratorio piscícola, con el propósito de contribuir a la seguridad y soberanía alimentaria mediante la producción acuícola, pese a las dificultades que enfrenta el sector, entre ellas, las enfermedades que afectan a los peces.
Por su parte, Saltos consideró que sus propuestas han sido recogidas para fortalecer el trabajo de los pequeños y medianos productores acuícolas, que en la Amazonía representan al menos a 33 mil familias. Asimismo, sugirió garantizar en la norma la generación de información estadística sobre este sector productivo, a fin de contar con datos suficientes para sustentar la planificación estratégica correspondiente.
Para Erazo, la iniciativa de reforma contiene disposiciones que deberán ser armonizadas con el Reglamento, para evitar contradicciones en su aplicación. Entre ellas mencionó la clasificación de los niveles productivos, la aplicación de incentivos y el control sanitario. Señaló, además, que existe un vacío normativo en relación con la Amazonía, debido a las condiciones productivas particulares de esta zona del país.
Finalmente, Benítez sugirió trabajar de manera conjunta en la delimitación del objetivo del proyecto de ley, sobre la base de la legislación nacional y los instrumentos internacionales relacionados con esta materia. Señaló que este marco debe considerar las condiciones particulares de la Amazonía para fortalecer la producción piscícola y promover el desarrollo de las actividades acuícolas, especialmente de especies nativas. Añadió que también se debe tomar en cuenta que un alto porcentaje de esta actividad se desarrolla de manera irregular.