QUITO,ECUADOR Desde el sábado, el Ejército ecuatoriano desplegó unidades de fuerzas especiales e inteligencia en la zona fronteriza entre las provincias de Orellana y Sucumbíos.
Su misión es frenar la minería ilegal y capturar a los responsables del ataque armado que conmocionó al país, que dejó a 11 militares asesinos en la zona del Alto Punino.
Asì el Ejèrcito ecuatoriano investiga si el comando de frontera compró información del operativo.
Un contingente de uniformados partió desde el Aeropuerto de Latacunga para integrarse a otros efectivos provenientes de distintos repartos militares. Según información oficial, actualmente son aproximadamente 1 500 soldados los que participan en la operación.
El desplazamiento hasta la zona de operaciones puede tomar hasta dos horas, seguido de largas caminatas para internarse en la selva, para realizar patrullajes y vigilancia.
En febrero del año pasado, un enfrentamiento en el sector de Alto Punino, en la misma zona, dejó un saldo de un fallecido y dos detenidos, todos de nacionalidad colombiana.
El incidente ocurrió tras el hallazgo de un campamento irregular por parte de una patrulla militar.
Henry Delgado, comandante del Ejército del Ecuador afirmó que el grupo ilegal armado Comandos de la Frontera son los autores del asesinato de 11 militares que estaban haciendo operativos contra la minería ilegal en el Alto Punino, de la provincia de Orellana.