QUITO,ECUADOR.-Luego de la salida de Wilson Mentor Toainga de la Fiscalía General del Estado, este 21 de noviembre de 2025, la conducción del Ministerio Público pasó a manos de Carlos Leonardo Alarcón Argudo, un funcionario con trayectoria en casos de corrupción y procesos judiciales de alto alcance.
Alarcón forma parte de la Unidad de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción, espacio desde el cual ha impulsado investigaciones complejas, entre ellas el caso Triple A, que lo proyectó como uno de los fiscales más activos en el combate a estructuras ilícitas.
Su ascenso no fue improvisado. El Consejo de la Judicatura lo había designado el 3 de octubre como subrogante oficial ante eventuales ausencias de Toainga, por lo que la renuncia activó automáticamente su nombramiento.
Durante su primera semana como fiscal encargado, Alarcón protagonizó una decisión que generó debate público: pidió a la Corte Nacional de Justicia archivar una denuncia contra el presidente Daniel Noboa, la primera dama Lavinia Valbonesi y la empresa Dundee Precious Metals, relacionada con el proyecto minero Loma Larga en Quimsacocha, Azuay. Ese movimiento judicial lo colocó rápidamente en el centro de la discusión política.
Ahora, bajo su liderazgo, la Fiscalía enfrenta el reto de continuar procesos sensibles vinculados a corrupción, crimen organizado y redes de poder, mientras se encamina hacia la definición de una autoridad titular.