“Después de los 40, su cuerpo habla: Médicos piden no ignorar los cambios al orinar”

A partir de los 40 años, los hombres comienzan a experimentar cambios progresivos en su organismo, como disminución de la energía, aumento de peso y una recuperación más lenta frente a enfermedades, lo que puede impactar su calidad de vida. Sin embargo, uno de los aspectos menos atendidos es la salud urológica, cuyos
síntomas suelen pasar desapercibidos o ser minimizados.

De acuerdo con el Dr. Xavier Coronel, urólogo y exdirector de la Sociedad Ecuatoriana de Urología, en el país las enfermedades urológicas representan un desafío relevante para la salud masculina.

“El cáncer de próstata es la segunda neoplasia más frecuente en hombres en Ecuador. Además, vemos con alta frecuencia síntomas urinarios como dificultad para orinar, urgencia, incontinencia o retención urinaria, principalmente asociados a problemas prostáticos”, explica el especialista.

El impacto silencioso en la vida diaria

Los síntomas del tracto urinario inferior (STUI) incluyen dificultades para orinar como urgencia urinaria, aumento de la frecuencia, nicturia, chorro débil, esfuerzo al orinar o incluso pérdida involuntaria de orina. Aunque en muchos casos se perciben como molestias leves, pueden afectar significativamente la vida cotidiana.

“La necesidad constante de buscar un baño, la interrupción del sueño y la incomodidad social generan un impacto importante. Muchos pacientes no se dan cuenta de cuanto afecta su vida hasta que reciben tratamiento y experimentan una mejora significativa”, señala el Dr. Coronel.

Los especialistas advierten que estas son señales claras que deben motivar una consulta. “Estos síntomas pueden estar relacionados con la próstata o la vejiga. Sin embargo, es importante recordar que enfermedades como el cáncer de
próstata pueden ser asintomáticas, por lo que el chequeo periódico es fundamental”, enfatiza.

Además, son síntomas del STUI pueden estar relacionados con irritación, infección u
obstrucción en el sistema urinario, involucrando
órganos como la próstata, la vejiga o la uretra . En los hombres, una de las causas más comunes es la hiperplasia prostátics benigna, una condición asociada al crecimiento de la próstata con la edad.

También, estos síntomas, pueden estar asociados con otras condiciones como diabetes, hipertensión, obesidad o apnea del sueño.
Retrasar la atención médica puede derivar en complicaciones importantes.

“Podemos ver progresión de enfermedades como cáncer de próstata vejiga o riñón, así como cálculos urinarios, infecciones recurrentes o daño renal asociado a problemas prostáticos no tratados”, advierte el especialista.

Un problema frecuente, pero normalizado

Uno de los principales desafíos en Ecuador no es solo la presencia de estas condiciones, sino la falta de consulta oportuna.

“Existe todavía una cultura más reactiva que preventiva. Los hombres acuden al médico cuando el problema ya está avanzado. Persisten barreras como el miedo, la vergüenza y el desconocimiento”, afirma el especialista.

Entre las principales razones por las que los hombres no consultan están:

  • La creencia de que los sí ntomas son parte normal de la edad
  • El temor al diagnóstico
  • La incomodidad frente a los exámenes médicos
  • La falta de información sobre su salud urológica

El miedo al chequeo: una barrera que debe romperse

El temor al examen prostático continúa siendo uno de los principales factores que alejan a los hombres de la consulta. “El chequeo que más resistencia genera es el tacto rectal, pero es importante entender que no todos los pacientes necesitan este examen”, explica el Dr. Coronel.

Además, destaca que el abordaje médico es cada vez más personalizado, considerando factores como antecedentes familiares, edad y perfil de riesgo.

Para identificar la causa, el médico puede realizar una evaluación integral que incluye historia clínica, análisis de sangre y orina, examen físico, ecografías u otros estudios específicos.

El tratamiento dependerá del diagnóstico y puede incluir cambios en el estilo de vida, medicación o terapias específicas. Entre las recomendaciones habituales están ajustar la ingesta de líquidos, reducir el consumo de cafeína y alcohol, bajar de peso y fortalecer el suelo pelvico.

En Ecuador, además, existen nuevas alternativas terapéuticas que permiten abordar de forma integral tanto los síntomas de almacenamiento como los de vaciado, mejorando la calidad de vida de los pacientes.

Un llamado a tomar el control de la salud masculina

Desde la Sociedad Ecuatoriana de Urología se hace un llamado a los hombres a no normalizar los cambios en su cuerpo y a consultar de manera oportuna.

Los especialistas recomiendan iniciar controles urológicos desde etapas tempranas de la vida y reforzarlos a partir de los 40 años.

“En adultos, desde los 40 años es fundamental realizarse chequeos. Dependiendo de los resultados, estos pueden ser anuales o según el criterio médico ”, explica el Dr. Coronel.

Finalmente, el especialista hace un llamado claro a los hombres ecuatorianos: “La responsabilidad de la salud masculina no solo beneficia al paciente, sino tambie n a su entorno familiar, que es su principal apoyo. Consultar a tiempo puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida”

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