Eliminar el subsidio al diésel golpea a las familias ecuatorianas

El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, se pronunció este lunes sobre la decisión del Gobierno Nacional de eliminar el subsidio al diésel, advirtiendo que esta medida golpea directamente a las familias ecuatorianas.

Este lunes, el Gobierno indicó que los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GADs) son los que deben fijar las tarifas de transporte. Al respecto, Muñoz señaló que, “el único responsable de que hoy se hable de posibles incrementos de tarifas en el transporte público es el Gobierno Nacional”, recordando que la eliminación del subsidio al diésel responde a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Muñoz señaló que “la historia ha demostrado que toda receta impuesta fracasa” y que la profunda crisis económica que vive el país necesita ideas nuevas, que no recaigan sobre los hogares ya empobrecidos.

El alcalde insistió en que los subsidios que deben eliminarse son aquellos que benefician a economías ilegales y criminales, no los que garantizan movilidad y acceso a la alimentación. Recordó que transporte y comida representan hasta el 65 % de los gastos familiares, por lo que subsidiar diésel para el transporte de pasajeros y alimentos debe ser una política nacional.

También subrayó que el transporte público no es solo una política de movilidad, sino también una política social. En este sentido, enfatizó que las ciudades deberían discutir incrementos de tarifas únicamente cuando existan mejoras reales en la calidad del servicio y avances en electromovilidad.

En el caso de Quito, destacó que ya se avanza en esta transición con el Metro y la incorporación de nuevos trolebuses, que ahorran recursos, no dependen de combustibles fósiles y benefician al ambiente.

“El debate nacional no debe desviarse: lo urgente es atender la crisis sanitaria, de empleo y de seguridad que golpea al Ecuador”, concluyó Muñoz.

-Mensaje del alcalde de Quito

  1. El único responsable de que hoy se hable de posibles incrementos de tarifas en el transporte público es el Gobierno Nacional.
  2. La eliminación del subsidio al diésel es una condición que consta en el acuerdo con el FMI. La historia ha demostrado que toda receta impuesta fracasa. La profunda crisis económica del Ecuador necesita ideas nuevas que no afecten a los hogares ya empobrecidos.
  3. Los subsidios que deben eliminarse son los que benefician a economías ilegales y criminales.
  4. El transporte público es hoy, no solo una política de movilidad, es una política social.
  5. Los gastos en transporte y alimentación representan hasta el 65% de las economías familiares. Por lo tanto, 𝘀𝘂𝗯𝘀𝗶𝗱𝗶𝗮𝗿 𝗱𝗶𝗲́𝘀𝗲𝗹 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝘁𝗿𝗮𝗻𝘀𝗽𝗼𝗿𝘁𝗲 𝗱𝗲 𝗽𝗮𝘀𝗮𝗷𝗲𝗿𝗼𝘀 𝘆 𝗮𝗹𝗶𝗺𝗲𝗻𝘁𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗯𝗲 𝘀𝗲𝗿 𝘂𝗻𝗮 𝗽𝗼𝗹𝗶́𝘁𝗶𝗰𝗮 𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹.
  6. Ciudades como Quito caminan, a pesar de los obstáculos y la falta de respuestas, a la electromovilidad; ejemplos de ello son el Metro y los nuevos trolebuses: ahorran recursos, no usan combustibles fósiles y benefician al ambiente.
  7. Las ciudades solo deberían discutir incremento de tarifa por cambios reales en la calidad del servicio y electromovilidad.

No nos distraigamos. La discusión nacional debe priorizar propuestas para solucionar la crisis sanitaria, de empleo y de seguridad.

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