QUITO,ECUADOR.-El Teatro Nacional Sucre se inundó de aplausos durante la Sesión Solemne por la Fundación de Quito. El Concejo Metropolitano reconoció a personalidades del ámbito científico, cultural, artístico, deportivo y social. Fue una ceremonia festiva, emotiva y llena de orgullo por los talentos y trayectorias que enriquecen la vida de la capital.
Uno de los momentos más intensos de la jornada fue la entrega de la distinción Manuela Cañizares a Pedro José Restrepo Bermúdez, símbolo nacional en la lucha por la verdad, la memoria y la justicia. Su búsqueda incansable tras la desaparición forzada de sus hijos en 1988 se convirtió en un emblema contra la impunidad.
El reconocimiento póstumo fue recibido por su hija María Fernanda Restrepo y provocó que el público se pusiera de pie en una ovación larga y sentida.
Otro de los reconocimientos más celebrados fue el otorgado a Linda Guamán, quien recibió la condecoración Eugenio Espejo por su valioso aporte a las ciencias biológicas y naturales.
La investigadora, con un PhD en Microbiología, impulsa la biotecnología ecuatoriana desde la innovación: desde plásticos biodegradables hasta desarrollos que buscan mejorar la salud humana.
Su distinción fue aplaudida como un homenaje a la brillantez científica y al liderazgo femenino en la ciencia.
La noche también rindió homenaje a Paulina Tamayo, ‘La Grande del Ecuador’, quien recibió el Gran Collar Rumiñahui de manera póstuma por sus 54 años de trayectoria artística. Su voz llevó el Pasillo a escenarios del mundo entero y marcó la memoria musical del país. Sus hijos recibieron la distinción en medio de un aplauso de pie que celebró su legado.
William Muñoz Tamayo, en representación de su familia y de los condecorados, agradeció el homenaje con palabras que conmovieron al público: “Aunque el plan celestial fue distinto y mi madre no pudo estar aquí, me siento complacido porque ella supo que sería celebrada así. De sus 60 años de vida, 55 los dedicó al arte”.
La entrega de estas condecoraciones renovó el espíritu festivo de la ciudad y destacó a mujeres y hombres que, con su vida, su trabajo y su talento, han contribuido al crecimiento y orgullo de Quito.









