La promesa de amor de Victoriano y Holanda que se cumplió en el accidente del bus disco 34 de la cooperativa Santo Domingo

MANABI,ECUADOR.-Holanda Tuárez tenía una sentencia de amor que repetía con frecuencia, una especie de promesa inquebrantable hacia su esposo, Victoriano Romero: “Ella siempre decía que se lo llevaba, porque a su ‘viejo’ no lo iba a dejar”. Esa frase retumba hoy con dolorosa exactitud en la memoria de su hija. El destino, en un giro cruel, cumplió esa palabra la mañana del sábado 22 de noviembre de 2025.

Victoriano y Holanda eran una pareja de adultos mayores inseparables. El sábado, el propósito del viaje era asistir a un velorio. Sin embargo, una premonición silenciosa parecía rondar a Victoriano; su hija relata que él no quería viajar. Se resistía a salir. Pero Holanda, con la insistencia de quien no concibe el camino sin su compañero, le pidió que fuera. Él, como tantas otras veces, cedió al pedido de su amada.

Juntos abordaron el bus disco 34 de la cooperativa Santo Domingo. La unidad salió desde Santo Domingo hacia El Carmen y posteriormente enfiló hacia la parroquia Convento, en el cantón Chone, provincia de Manabí. No iban solos; la tragedia golpearía al núcleo familiar completo. En el mismo bus viajaban también el hijo de la pareja, su nuera y dos nietos.

Cerca del mediodía, al llegar al sector de la loma La Caraca, en la vía Zapallo–Convento, el viaje se transformó en pesadilla. El bus perdió repentinamente la estabilidad, salió de la calzada y terminó volcado a un costado de la vía.

«Mis padres quedaron destrozados», lamentó la hija, enfrentando la realidad de un infortunio que les cegó la vida a ambos, tal como Holanda había dicho: juntos, sin dejar atrás a su ‘viejo’.

El caos se apoderó de la escena. Una pasajera en estado de shock recordaba cómo los bolsos y maletas volaban descontroladamente dentro del automotor, mientras un habitante del sector escuchó el estruendo del impacto que cobró la vida de diez personas en total. La falta de señal telefónica agravó la angustia de los familiares, impidiendo saber la suerte de los suyos en los primeros minutos.

Miembros del Cuerpo de Bomberos de Chone y Flavio Alfaro tuvieron que usar herramientas hidráulicas para liberar a los atrapados entre los fierros. Mientras trasladaban a los cerca de 20 heridos a los hospitales de Flavio Alfaro y Chone, se confirmaba el final de la travesía de Victoriano y Holanda.

El destino les jugó una mala pasada en esa curva, pero respetó su voluntad final: marcharse uno al lado del otro.

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