La cultura también puede proteger el territorio. Con esa convicción, desde el 30 de julio hasta este sábado 1 de agosto de 2026 la parroquia de Lloa, fue la sede del IX Festival del Chocó Andino.


































El encuentro reunió a familias, jóvenes, artistas, productores, científicos y comunidades para celebrar la riqueza natural y cultural de la Reserva de Biosfera del Chocó Andino de Pichincha.
Reconocida por la UNESCO desde 2018, la Reserva de Biosfera del Chocó Andino destaca por su extraordinaria biodiversidad y por un modelo que demuestra que la conservación y el desarrollo sostenible pueden convivir.
Bajo el lema «Un festival con alma: celebramos desde la resistencia», la novena edición del Festival del Chocó Andino se convirtió en una experiencia donde el arte dialoga con la defensa del agua, la producción agroecológica y la memoria de los pueblos.
El festival permitió conocer un territorio que abastece de agua a miles de personas, alberga especies emblemáticas como el oso andino y prueba que las comunidades pueden construir alternativas sostenibles.
El festival organizado por la Red de Jóvenes del Chocó Andino junto a más de 18 organizaciones públicas, privadas y comunitarias, tuvo como propósito fortalecer el vínculo entre la ciudad y el campo, visibilizar el trabajo de los productores locales y promover una ciudadanía comprometida con la conservación.
Durante tres días, el público disfrutó de una programación diversa: cine comunitario, exposiciones, ceremonias ancestrales, una asamblea por el Chocó Andino, charlas educativas, feria del chocolate, biblioteca infantil, quienes cultivan de forma sostenible, impulsan emprendimientos rurales y mantienen vivos conocimientos ancestrales.