Esto, como respuesta a la irrupción policial en la Embajada de México en Quito este 5 de abril, cuando agentes del Bloque de Seguridad entraron a la fuerza la para detener al ex vicepresidente Jorge Glas.
La decisión del gobierno de ese país se produce una vez que Andrés Manuel López Obrador rompió relaciones, con Ecuador luego de ese episodio.
Glass se encontraba varios días en ese recinto diplomático, tramitando asilo político en México, sinembargo la Policía lo detuvo y trasladó a la cárcel La Roca de Guayaquil.
La misiva diplomática del Gobierno de Daniel Ortega dice que «ante la insólita y repudiable acción realizada esta madrugada en Quito, por fuerzas que deberían resguardar el orden y la seguridad de los ciudadanos ecuatorianos y sus vidas, nuestra contundente, enfática e irrevocable repulsa, que convertimos en nuestra decisión soberana de romper toda relación diplomática con el Gobierno ecuatoriano”
Lea también: El día en que Cuba violó la embajada de Ecuador en La Habana No obstante, el anuncio de ruptura de relaciones resulta extraño, pues los vínculos entre Ecuador y Nicaragua, eran prácticamente inexistentes.
La embajada ecuatoriana en Managua se cerró en 2020, por orden del entonces presidente, Lenín Moreno.
Las relaciones con el Gobierno de Nicaragua se enfriaron más cuando Lenin Moreno se expresó en favor de la «restauración de la democracia» en ese país.
Esto enfureció a Ortega, que actualmente persigue a la Iglesia Católica y es un considerado un dictador por la oposición.
En 2023, el entonces presidente Guillermo Lasso entregó un pasaporte ecuatoriano al escritor nicaragüense Sergio Ramírez, quien fue despojado de su nacionalidad por orden de Ortega.