Huayco Vivo: Tour para conocer y valorar las quebradas de Quito

Huayco Vivo es mucho más que una simple salida de campo. Es una de esas experiencias que te hacen darte cuenta de que la educación ambiental no se queda en el power point o en el video de YouTube, sino que está ahí, en el barro, en las casas al borde del talud y en la memoria de la gente.

La organiza la Fundación Quebradas Vivas, y lo que hace básicamente es llevarte a caminar por las quebradas de Quito para que veas con tus propios ojos cómo funciona (y cómo se maltrata) este sistema ecológico.

La cosa parte de un problema bien serio: en Quito, las quebradas han sido tratadas históricamente como el patito feo de la ciudad, o sea, como basureros, zonas de relleno o simples «huecos» sin importancia.

Pero la fundación le dio la vuelta a esa lógica y convirtió el problema en una oportunidad pedagógica para todo tipo de públicos: estudiantes, empresas, vecinos y cualquiera que quiera entender qué onda con el territorio.

¿Qué es la Fundación Quebradas Vivas?

La Fundación Quebradas Vivas es una organización quiteña que está legalmente reconocida (Acuerdo Ministerial MAATE-2023-082, por si alguien quiere buscarlo) y que se dedica a proteger y recuperar nuestras quebradas. No se quedan solo en el discurso, sino que trabajan con comunidades, empresas, universidades y autoridades para prevenir riesgos, restaurar ecosistemas y, sobre todo, acompañar a las familias que viven en zonas de peligro.

Su enfoque es integral porque entienden que una quebrada no es solo naturaleza, sino también historia, conflicto social y territorio vivido.

Datos que llaman la atención:

● Trabaja con más de 100 quebradas interconectadas.
● Ha acompañado indirectamente a más de 16.000 personas.
● Ha sembrado más de 8.000 plantas en procesos de restauración.
● Participó en el Atlas de Quebradas de Quito, donde documentaron 13 quebradas con info territorial y comunitaria.

-Las quebradas de Quito:

Para que nos hagamos una idea, en Quito hay como 1.800 quebradas identificadas (según datos municipales recogidos por Expreso). Estos espacios no son solo paisaje, sino que cumplen funciones vitales: regulan el agua, controlan la erosión, son hogar de flora y fauna, y además son parte de la identidad de los barrios. Pero, como todo en esta ciudad, muchas han sido abandonadas, llenadas de basura, taponadas y contaminadas, lo que aumenta el riesgo de deslizamientos y huaycos. Entonces, hablar de quebradas es hablar de seguridad, salud y derechos, no solo de ecología.

-¿Qué es exactamente Huayco Vivo?

Huayco Vivo es una experiencia que mezcla educación ambiental con turismo responsable y prevención de riesgos, todo a través de recorridos guiados por las quebradas. Va dirigido a colegios, universidades, empresas y ciudadanía en general.

La idea es que la gente no solo escuche, sino que camine, observe y cuestione. Te explican por qué ocurren los huaycos, cómo se pueden prevenir y
qué papel tenemos cada uno en este desorden urbano.

Públicos objetivos:

● Instituciones educativas: para salidas de campo que de verdad aporten.
● Empresas: que busquen RSE con sentido, voluntariado o team building con impacto.
● Organizaciones sociales: barrios, colectivos, redes.
● Ciudadanía: cualquiera que quiera entender el tema.
● Academia: profes, investigadores, estudiantes que trabajen ciudad, ambiente o comunicación.

Puntos del recorrido:

● Almuerzo campestre o refrigerio consciente: con cubiertos reutilizables y, si se puede, comida de la comunidad.
● Guías nativas: personas del barrio que conocen la historia y los problemas.
● Sendero Alejito: un lugar con nombre propio, en memoria de un niño que falleció ahí. Sirve para hablar de prevención y memoria.
● Quebrada destruida: para ver de cerca la erosión y las casas al borde.
● Quebrada La Marca: vinculada a la identidad del cerro.
● Quebrada Alluguya o «Titanic»: un punto con una forma peculiar que la comunidad identifica como el barco.
● Cuenca del río Monjas: para explicar la conexión entre quebradas y cuencas.

La clave de Huayco Vivo es que te saca de la burbuja. Caminar la quebrada te hace entender que no es un hueco vacío, sino un ecosistema vivo que conecta agua, tierra, bichos, familias y barrios.

Además, tiene un valor preventivo enorme: te enseña a leer el territorio, a identificar señales de riesgo y a cuestionar el rol de las autoridades y de uno mismo.

Valor para empresas:

Para una empresa, participar en esto no es solo «pagar una ruta». Puede ser una acción de RSE con historia, que además sirve para integrar al equipo y generar contenido comunicacional con peso. No es una donación sin rostro, es una inversión en educación y territorio.

Formas de participar:

● Financiar una ruta para el equipo.
● Patrocinar cupos para estudiantes o comunidades.
● Apoyar señalética o materiales.
● Hacer voluntariado corporativo.
● Recibir un informe de impacto con fotos y datos.

En resumen, Huayco Vivo es una herramienta comunicativa y educativa potente porque convierte un problema complejo en una experiencia directa, sensible y comprensible. Te hace mirar la quebrada desde el territorio y entender que su cuidado no es un capricho ecológico, sino una necesidad social.

Para la fundación, es un pilar de su trabajo; para empresas y universidades, una oportunidad de aprendizaje aplicado con impacto real. Por eso, vale la pena verlo como una experiencia de corresponsabilidad, no como un simple paseo.

Fuente: #FundaciónQuebradasVivas

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