Una menor de casi cinco años de edad fue intervenida de manera exitosa con una cirugía en ambos oídos; hoy, se recupera de manera favorable gracias al trabajo coordinado del Hospital Pediatrico Baca Ortiz de Quito y el compromiso del Gobierno Nacional por garantizar atención integral a la población infantil.





Según su familia, Lua tiene una energía que parece no agotarse. Corre, juega y sonríe como cualquier niña. Por eso, durante mucho tiempo, resultaba difícil imaginar que detrás de esa vitalidad había un problema de salud.
Desde pequeña sentía que algo no estaba bien. Su familia siguió tratamientos, realizó las limpiezas
indicadas y buscó respuestas, pero las molestias continuaban. Además, Lua acostumbraba a
reservar sus molestias. En ocasiones, incluso cuando sentía dolor, prefería decir que estaba bien y continuar con sus actividades. Pero hubo señales que su familia decidió no dejar pasar por alto.
“La pequeña llegó al Hospital Baca Ortiz el 18 de julio por emergencia, debido a un cuadro de salida de secreción de sus oídos, fue atendida de inmediato por el servicio de otorrinolaringología donde recibió las primeras curaciones”, explicó el Dr. Luis Mogrovejo, especialista del Hospital Pediátrico Baca Ortiz.
Tres días después, durante el control por consulta externa, el equipo médico solicitó exámenes
complementarios, entre ellos una tomografía y una audiometría. Con estos estudios se pudo establecer el diagnóstico y definir el tratamiento oportuno.
El 27 de julio, el equipo de otorrinolaringología realizó una intervención quirúrgica en ambos oídos.
El procedimiento incluyó, a su vez, una limpieza quirúrgica y la colocación de medicación tópica.
“La cirugía se desenvolvió sin ninguna complicación y hoy Lua se recupera favorablemente”, señaló el Dr. Luis Mogrovejo.
Para Leonardo, padre de Lua, la espera durante la cirugía fue uno de los momentos más difíciles.
Les habían indicado que podía durar alrededor de dos horas. Sin embargo, la reacción de su hija
después de la intervención los sorprendió.
“Minutos después ella estaba saltando en la camilla. Después de toda la preocupación, verla nuevamente con esa energía significó un enorme alivio”, recuerda Leonardo con emoción.
Lua mantiene seguimiento médico, presenta una evolución positiva y, de acuerdo con el especialista, no ha vuelto a presentar molestias ni secreción en sus oídos. “Ha tenido una evolución
favorable. No ha habido nuevamente molestias en sus oídos”, explicó.
La historia de Lua es una muestra de esperanza, acompañada por su familia y bajo el seguimiento
del equipo de otorrinolaringología del Hospital Pediátrico Baca Ortiz, el Ministerio de Salud Pública manifiesta su dedicación para brindar servicios de salud de calidad a la población que más lo necesita.