MANTA,ECUADOR.-El Día de la Madre llegó con flores, desayunos y abrazos para muchas familias, pero para una mamá de Manta, Manabí, este domingo 10 de mayo amaneció con un dolor que no cabe en palabras: en vez de celebrar su día, vela a su pequeñito, Deyker Méndez, de apenas 7 años.
El niño perdió la vida la tarde del sábado durante una fiesta infantil en una piscina de Manta. Según información preliminar, el menor habría ingresado al agua sin que los adultos se percataran a tiempo, cuando el personal del Cuerpo de Bomberos logró sacarlo y reanimarlo, pero el esfuerzo ya no alcanzó.
Deyker estaba a solo 10 días de cumplir sus 8 añitos. Allegados contaron que ya hablaba de su cumpleaños, de lo que quería hacer y de la emoción propia de un niño que todavía miraba la vida como juego, fiesta y sorpresa.
Hoy, mientras muchas madres reciben detalles, una familia en el sector La Pradera de esa ciudad manabita, enfrenta una despedida imposible. La ropa, los juguetes pensados para su cumpleaños y una casa que quedó sin su risa son parte de una escena que golpea a todo Manta.
Una madre no debería despedir a su hijo, en el día hecho para abrazarlo.