Las historias de la ciudad se viven en las voces de
quienes la han visto crecer, en sus canciones, sus oficios, sus recuerdos y sus ganas de seguir aprendiendo.
Este 31 de octubre, esas memorias y experiencias
se encuentran en 60 y PiQuito Inmersivo Quitopía, el evento que cierra la agenda del Mes de las Personas Adultas Mayores, que mostró que en “Quito se vive a toda edad”.
Quitopía, en el sector La Y, en el norte de la ciudad, es el punto de encuentro para experimentar, reflexionar y reaprender mediante estaciones participativas que conectan la memoria, la identidad, los cuidados, el territorio y la vida comunitaria.
60 y Piquito Inmersivo en Quitopía: experiencias para compartir y construir
La jornada propone un recorrido por distintos espacios. Las personasmparticipantes no serán espectadoras: podrán experimentar, recordar, crear, narrar y relacionarse con otras generaciones a través de experiencias simultáneas.
La programación se desarrollará entre las 09:00 y las 13:00, compartiendo las experiencias de las escuelas populares de los Centros de Experiencia del Adulto Mayor (CEAM) del Municipio de Quito, a través de la Unidad Patronato San José Quito.
En la jornada se incluye un acercamiento con el liderazgo e historias de mujeres, alfabetización digital vinculada con memorias y territorio, interculturalidad, vestuario, cuerpos e identidad, una feria de emprendimientos, coros, danza y más.
La experiencia recoge el espíritu de una agenda que durante octubre desplegó más de 100 actividades culturales, educativas y participativas para compartir que envejecer también significa aprender, decidir, crear y aportar a la ciudad.
Quito se vive a toda edad: memoria, educación y participación durante octubre
La programación del Mes de las Personas Adultas Mayores articuló cultura, memoria, participación ciudadana y diálogo intergeneracional. Como parte de esta, la Escuela Popular de Cronistas Barriales entregó la recopilación de memorias y voces con la historia cotidiana de sus barrios.
Desde 2025, el CEAM Manuela Sáenz impulsa la iniciativa que reconoce a las personas adultas mayores como portadoras de saberes, creadoras
protagonistas de la vida comunitaria. El proceso colectivo dio vida a cinco arpilleras y dos libros bordados.
El proyecto recopiló audios de memoria oral, transcripciones y fotografías que documentan las historias y el proceso creativo de sus participantes.
Ese legado llegó al Archivo Metropolitano de Historia para la custodia institucional, conservación a largo plazo y acceso público.
La programación también incluyó la propuesta Voces que Perduran, con ocho activaciones corales simultáneas en los CEAM. Se sumaron las Galas de las Personas Adultas Mayores, la Olla Comunitaria en La Libertad y una jornada de organización barrial, cuidados y trueque de saberes.
Cada evento se conectó con los servicios municipales que, entre enero y agosto de 2026, llegaron a más de 23.000 usuarias y usuarios mediante ocho CEAM y cerca de 700 puntos 60 y PiQuito.
Durante 2026, 9.477 hombres y mujeres adultas mayores recibieron atención en salud a través de los servicios municipales: medicina, nutrición, psicología, odontología, rehabilitación, prevención y promoción de la salud.
Una ciudad que reconoce los derechos de las personas adultas mayores
En Ecuador, la población adulta mayor bordea los 1,5 millones de personas, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC-2024).
En Quito, un estudio del Instituto de Investigaciones de la Ciudad (2025), basado en entrevistas a 92 personas usuarias de servicios municipales y 80 de otros espacios, identificó condiciones de vulnerabilidad económica: la mayoría de las personas entrevistadas vive con menos de USD 470 mensuales.
Frente a esa realidad, el Municipio de Quito impulsa un modelo que reconoce a las personas adultas mayores como titulares de derechos, autonomía y capacidad de decisión. En 2024, la ciudad se incorporó a la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores de la Organización Mundial de la Salud.









